El Budismo y las Cuatro Verdades Nobles

Todo el Budismo se puede resumir en estas cuatro proposiciones que siguen hoy tan vigentes como hace 2.500 años.

960636_hand_of_buddha A pesar de su gran diversidad interna, todas las formas de Budismo tienen un origen histórico único y, por lo tanto, se pueden decir cosas que se aplican por igual a todas sus vertientes. La palabra Budismo proviene del sánscrito "Buda" que se traduce frecuentemente como "Iluminado". Tal título le corresponde primordialmente al príncipe Sidarta Gotama (generalmente escrito Siddharta Gautama), quien vivió hace unos dos mil quinientos años al norte de la India.

Al igual que Jesús, Buda vivió en un contexto de mucha efervescencia social y sus ideas fueron consideradas heterodoxas por la nobleza instituida (los denominados "arios"), por lo que éstas tuvieron una connotación fuertemente política. Su enseñanza, que sigue vigente hasta el día de hoy, se resume en un conjunto de cuatro sentencias, las que fueron pronunciadas por el Buda en un célebre sermón, ante sus primeros cinco discípulos, en el Parque de los Ciervos de la ciudad de Benarés. En una clara alusión política, el Buda dijo que estas cuatro sentencias o verdades son unas de las pocas cosas que son suficientemente digas de ser llamado nobles ("arios") y, por eso, se les conoce hasta la actualidad como las Cuatro Nobles Verdades.

Ya que las Cuatro Nobles Verdades fueron formuladas en Sánscrito, cualquier traducción que hagamos de ellas al Castellano será, en alguna medida, inexacta. Cada una de las Cuatro Nobles Verdades tiene un nombre en ese idioma, nombre que corresponde al concepto fundamental. Así, la Primera Verdad se llama Duhkha, la Segunda Samudaya, la Tercera Nirodha y la Cuarta Marga. No es raro encontrar diferentes traducciones de estos términos fundamentales; sin embargo, personalmente he llegado a la conclusión que pueden traducirse de la siguiente forma:

1. Duhkha: insatisfacción e infelicidad

2. Samudaya: pasiones o emociones desenfrenadas

3. Nirodha: extinción, aniquilación

4. Marga: sendero o senda

La Primera Verdad Noble establece que la vida se caracteriza por un permanente anhelo de mayor felicidad. La palabra sánscrita que se emplea es dukha la cual, lamentablemente, se suele traducir como sufrimiento, originándose así la errada concepción de que el punto de vista del budista es pesimista: "la vida es permanente sufrimiento"; pero dukha no significa sufrimiento sino más bien insatisfacción. El dolor y el sufrimiento son - por cierto - formas de dukha, pero también lo es el permanente deseo de tener más de lo que ya se tiene, así como el constante temor a perder lo que ya se ha conquistado.

Para algunos es evidente el estrecho paralelo que tiene esta Noble Verdad con el mito de la caída de Adán y Eva. En efecto, según destacados teólogos, la sentencia "tendrás que ganarte el pan con el sudor de tu frente" es una forma equivalente de expresar que la vida mundana es intrínsecamente infeliz y que la verdadera felicidad no está en este mundo.

La Segunda Noble Verdad es que la causa de esa insatisfacción del ser es el apego a las cosas, ya que éstas son ineludiblemente impermanentes. En efecto, hasta los propios individuos son impermanentes; la muerte, la vejez, la enfermedad e incluso la pobreza constituyen la expresión directa de dicha condición y lo mismo se aplica a todo orden de cosas.

La Tercera Verdad Noble establece que el apego a cosas impermanentes se fundamenta en una falta de comprensión de la realidad. El instinto nos lleva a pensar, a como dé lugar y en contra de la abundante evidencia, que puede haber cosas permanentes, simplemente porque algunas de ellas nos resultan placenteras. El instinto entonces nos ciega y nos hace creer que podemos apegarnos a esas cosas placenteras porque, de alguna manera, perdurarán. Obviamente, esto jamás ocurre.

La buena nueva es que esta falta de sabiduría, que el Buda denominaba en sánscrito avidya (palabra que se suele traducir por "ignorancia") tiene remedio. El remedio es el desapego. Cuando nos desapegamos completamente de las cosas experimentamos una liberación definitiva de nuestra psiquis y comprendemos que la verdadera felicidad está allí, en no desear nada más que lo que ya se tiene y en no desear la antinatural permanencia de las posesiones. Esta liberación definitiva se denomina nirvana, palabra que quiere decir extinción. De esta forma, el Buda comparaba los apegos con un incendio y al nirvana con la acción de apagarlo.

Finalmente, la Cuarta Noble Verdad es el método para conseguir el difícil logro del desapego y, con él, la completa, definitiva y auténtica felicidad. El método se conoce como el Noble Óctuple Sendero ya que incluye ocho preceptos. Estos preceptos no constituyen órdenes, como es el caso de los diez mandamientos, sino que son simples sugerencias del tipo: "¡Oigan, yo tenía el mismo drama que ustedes y esto me funcionó! ¿Por qué no intentan lo mismo?". En consecuencia, en el Budismo no existe el concepto de pecado: no se desobedece a Dios ni a nadie al no seguir los consejos del Buda. Si uno quiere los sigue y, si no, no. ¡Así de sencillo!

Este punto de vista se ha consolidado en el Budismo más ortodoxo o Theravada. En la otra gran rama del Budismo, el Mahayana, en cambio, existe una actitud más altruista - por así decirlo - de ocuparse por los seres que aún no vislumbran la Verdad, así como también de su contraparte: la posibilidad de encomendarse a los santos y a los ángeles (bodisatvas) para que obren altruistamente por nosotros. Los preceptos del Noble Camino Óctuple se pueden sintetizar en tan sólo dos frases sencillas: no hacer daño intencional a los demás seres conscientes y esforzarse en perfeccionar el dominio de las técnicas de meditación.

Extractado y adaptado de un artículo del mismo autor publicado originalmente en revista Uno Mismo. Todos los Derechos Reservados.

|

Comentarios

LAS CUATRO GRANDES VERDADES DEL BUDISMO

1 EL SUFRIMIENTO EXISTE

2 LA CAUSA DEL SUFRIMIENTO ES LA INCONCIENCIA

3 EL REMDIO PARALA INCONCINCIA ES LA MEDITACION

4 LA MEDITACION ES LA VIDA PERFECTA.

 

GRACIAS

Responder

Querido amigo, el Buddha enseño el noble óctuple sendero. La meditación, si bién es importantísima, no lo es todo. Reducir la Via del Buddha a sentarse en un cojín, es una visión reduccionista y simplista que demuestra tu ignorancia respecto a las enseñanzas del Buddha.

Responder

amigos, la acción produce reacción... el humano ha cambiado siempre el equilibrio del mundo con su acción... la mejor es la del cojín... es un sacrificio que se hace por toda la humanidad y el mundo... pero no soy buda, no sé, habría que intentar! esta misma discusión genera una fricción en las ideas lanzadas al mundo produciendo el efecto mariposa! e increiblemente hay dos verdades. la verdad absoluta es que una no puede existir sin la otra y ahí se produce la magia de la existencia... el sacrificio trae recompensa y la acción, reacción. que es bueno, qué es malo, que es cierto, que, no? eso depende de cada uno! pero las cosas por su nombre: no mejoramos al mundo llegando más rápido al lugar dónde queremos ir, en nuestro auto!

Responder

el deseo mal enfocado y mal comprendido solo produce semillas de insatisfaccion.. y por mas que este halla sido consumido.... siempre aparecera otro para sustituirlo.....

Responder

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS

Comentarios recientes

Cerrar